Conozco el atajo que llega al secreto que nunca dirás,
Se de aquel sendero que llega a tus labios por cualquier lugar,
Descubrir las salsa que orquestan tus pasos en el adoquín,
Y el llanto que escondes tras esa sonrisa de casting barato.

¿Y de que me sirve?
No sirve de nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario